Crear un baño desde cero es mucho más que elegir unos azulejos bonitos. Cada decisión cuenta: los colores, los materiales, la grifería, el mobiliario, la iluminación y hasta los pequeños accesorios deben formar un conjunto equilibrado. En Pérez Acevedo hemos querido construir uno de esos baños en los que cada elemento tiene su razón de ser.
Comenzamos por la base de todo proyecto: los revestimientos. Para el suelo elegimos un porcelánico imitación madera de STN, en un elegante tono haya. Un acabado limpio y sofisticado, sin vetas marcadas ni nudos, que aporta la calidez de la madera, pero con las prestaciones que buscamos en un pavimento porcelánico. Para la pared de la ducha queríamos algo diferente. Elegimos un decorado de inspiración hidráulica de Vives, con un dibujo sutil y elegante que aporta personalidad sin resultar excesivo. Lo combinamos con una base lisa de Grespania en un tono crema claro, con pequeños matices que evitan que la superficie resulte completamente plana. La combinación entre el crema, el haya del suelo y el decorado hidráulico consigue un ambiente cálido y perfectamente coordinado.
Con las paredes y el suelo definidos, llega el momento de entrar en los elementos del baño. Para la zona de ducha escogemos un plato de resina y cargas minerales de Ducplach en color blanco, con desagüe oculto. Una elección limpia y minimalista que encaja perfectamente con el resto del diseño. La grifería también tiene un papel fundamental. Optamos por modelos empotrados tanto para la ducha como para el lavabo, dejando las superficies mucho más limpias visualmente. Para la ducha elegimos una grifería termostática y para ambos espacios apostamos por el acabado oro rosa cepillado de Imex. Un detalle que aporta ese punto de sofisticación que buscábamos.
Para el inodoro nos decantamos por el modelo D-Code de Duravit, con doble descarga, sistema Rimless y tapa y asiento con caída amortiguada. Aunque también podríamos haber optado por un modelo suspendido, en este proyecto nos gustaba más cómo quedaba el inodoro adosado a la pared.
Ahora llega uno de los elementos que más personalidad aporta al conjunto: el mueble de baño. Elegimos un mueble suspendido de 80 cm de Royo en acabado madera color roble. Al ser una madera algo más oscura que el tono haya del suelo, consigue destacar sobre el revestimiento crema y crear un bonito contraste. Sobre el mueble colocamos una encimera a juego y un lavabo redondo sobre encimera en blanco mate. Una combinación sencilla, elegante y muy actual. Para completar la zona del lavabo elegimos un espejo cuadrado de 80 x 80 cm de Visobath, sin marco y con iluminación LED directa en tres temperaturas de luz: cálida, neutra y fría. Además, incorpora sistema antivaho, un detalle especialmente práctico para el día a día.
En la ducha instalamos una mampara corredera de Profiltek con cristal ahumado y perfiles a juego con el oro rosa cepillado de la grifería. Un elemento funcional que, además, se integra perfectamente en la estética general del baño.